domingo, 18 de diciembre de 2011

La afición en el Morazán respondió

La afición del Real España respondió en todo momento.
El de este día por la noche no fue un sábado más en el calendario. Tampoco un día normal en el ir y venir de una ciudad emprendedora que ayer se paralizó ante la grandeza del fútbol.

La gran final entre Real España y Olimpia hizo que los sampedranos y miles de visitantes se unieran en ríos enteros de pasión desbordada para vivir intensamente la alegría y emoción de la esperada final entre aurinegros y albos.
La Ultra Fiel no se cansaron de cantar durante los 90 minutos.
Los gritos de las barras y las banderas que ondeaban con los colores de los dos bandos inundaron todos los confines y convirtieron calles y avenidas en gigantescas columnas humanas que marcharon fervorosamente al estadio para vivir a plenitud una fiesta que se recordará siempre.
Sin distingos de ninguna naturaleza, miles de aficionados de todas las edades llenaron el estadio, convertido en un gigantesco escenario de alegría y fiesta.
Los que no pudieron entrar se conformaron con ver el espectáculo en pantallas gigantes, en bares y restaurantes, donde también se vivió una noche diferente, para enmarcar.

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