domingo, 18 de diciembre de 2011

Carlos Will Mejía se ganó el corazón del Olimpia

Will Mejía metió los últimos cuatro goles del Olimpia.
Si hay un héroe para los olimpistas, nadie objetará que es Carlos Will Mejía. “Fue algo mágico, memorable”, dijo  después de su gran hazaña el atacante que anotó el doblete para el triunfo 2-0 sobre Real España que le dio el título 24 al Olimpia. El jugador que llegó de Marathón y que al principio no gozaba de la confianza del técnico albo Danilo Tosello fue el artífice de la copa 24 del conjunto merengue. Con su gol contra Marathón en la semifinal, el también el exjugador del Platense se empezaba a erigir como el gran protagonista del Olimpia, equipo que tuvo que pasar por un angustioso repechaje para optar por la liguilla final y, una vez ahí, mostró de qué está hecho.
Carlos Will Mejía fue responsable de cambiar la historia a favor de un equipo por el que nadie daba nada y del que nadie pensó siquiera que disputaría la instancia final, pero así fue. Contra el Real España, precisamente el porteño, en el primer partido de la final, entró para anotar el ansiado gol del triunfo. Para entonces, Mejía estaba acostumbrado a los goles certeros y decisivos y a los abrazos de sus nuevos compañeros, que terminaron de aceptarlo cuando antes había sido un acérrimo adversario. Si exageramos un poco, hasta podríamos decir que el atacante por sí solo ganó la copa 24 para el Olimpia, un sueño hace muchos torneos acariciado para un club que en los últimos años había estado en muchas finales, pero que no podía alcanzar la copa. La afición olimpista en el estadio Morazán se congratuló ayer al ver a Carlos Will Mejía entrar en el terreno de juego y hacer la diferencia, primero con el 1-0, al estar en el lugar indicado y tener la prestancia para batir a Macías y, por si fuera poco, un 2-0 con una jugada individual para sentenciar el título.

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