jueves, 22 de septiembre de 2011

Ney Costa; "En mi dieta esta comer mucho arroz y frijoles"

Ney Costa es el goleador de todos los tiempos del Deportes Savio.
Si el Savio se ha ganado el premio gordo, a Ney Costa que le construyan un monumento; como el viejo árbol de caoba, incorruptible a la carcoma, al eterno goleador criado en Salvador de Bahía parece que no le entran los años.
Acaba de cumplir 31 el martes y la mejor forma para celebrar ha sido su vuelta a las canchas con goles, tras superar una operación de tabique nasal y casi un mes de tediosa recuperación...
Seguidor del Gordo Ronaldo (“me gusta su frialdad”, cuenta), acaso la mejor versión de Ney en las grandes ligas, el ariete que acaba de silenciar al Morazán con un gol de último minuto a Real España, regala media hora a Zona para hablar de su presente y un duelo aparte, contra el Motagua de Pepe Treviño: “Todos lo conocen y saben de su nivel, es un gran DT, ha sido campeón y sabe manejar ese tipo de situaciones. Creo que, ante todo, dará tranquilidad, porque Motagua ha venido jugando bien, aunque le ha afectado la ansiedad de anotar”, resume.

Imagino que contento por tu explosivo retorno, ¿no?
Sí. Tenía seis partidos sin jugar y me ponía triste el no aportar al grupo, pero regresé en un gran nivel y con goles sobre todo. Mi ventaja fue la buena pretemporada que hice con el profe Carlos Chan, que ha hecho un trabajo silencioso conmigo.

Te lesionaste en plena pretemporada. ¿Cómo fue la recuperación?
Fue un tratamiento natural que me ayudó mucho. No podía comer de todo y físicamente he mejorado bastante.

¿A propósito de comer, te molesta que te digan gordo?
No, porque hago los trabajos físicos al mismo ritmo de mis compañeros. El torneo pasado jugué los 90 minutos de 17 partidos y en buen nivel, volando. Eso quiere decir que estoy bien físicamente. Este torneo he jugado tres partidos y ya llevo dos goles. No me preocupa que me llamen gordo, porque así soy...

¿Cuánto pesás?
Es que el PF no lleva ese dato, fijate. Pero estoy bien, mi peso está bien desde la pretemporada, donde adquirí mi forma física, mi nivel, lástima que me golpeé un día antes del debut. Pero a la semana siguiente de la operación ya estaba trotando y eso me sirvió.
Otros dicen que no estás gordo, sino rellenito de goles... ¡Ja, ja, ja...! Yo sé que no tengo la mejor estética, que no tengo un buen abdomen y que mi contextura física es muy grande, pero sé que por más que intente estar igual que los demás, no lo lograré. Pero aprendí a dominar mi cuerpo y eso me ha ayudado mucho.

Eso sí, me contaron que no sos el más comelón del club, que ese título es de Maco Mejía. ¿Es cierto eso?
 ¡Je, je, je...! pucha, ya descubrieron eso... ¡ja, ja, ja! Hay varios buenos ahí con la comida, pero lo mejor es que el DT no pone trabas en la alimentación, porque dice que el jugador bien alimentado rinde mucho más y siempre nos pasa haciendo almuerzos, cenas, convivios...

¿Pero a vos te gusta comer mucha baleada, tacos y esas cosas?
 Es que yo no tengo esa costumbre de comer de todo. Yo como en el restaurante Las Cabañas y la doña de ahí ya sabe mi dieta, que incluye muchos vegetales, ensaladas, carnes de pollo y mucho arroz y frijoles, una combinación esencial para la mejor nutrición.

¿Cuál es tu plato favorito?
Como vengo del mar, me gustan mucho los mariscos, el pescado frito, sopa marinera y una buena mariscada...

¿Cuál es tu mejor recuerdo del país, en lo futbolístico?
El torneo con el Vida del profesor Raúl Sambulá, al que metimos a la liguilla después de muchos años; la liguilla con el Hispano, de la mano del profesor Edwin Pavón, y la salvación reciente con el Savio.
Me atrevo a decir que lo de Real España, entonces, es tu trago más amargo. Sí. Tenía 23 años y no tuve la fortaleza mental para soportar la presión, porque llegué a un equipo que tenía problemas. Pero eso me ayudó a levantarme como jugador y ser humano.

¿Cerraste tu ciclo en los clubes grandes?
No, hoy sí me siento maduro y preparado para jugar en un grande, aunque últimamente solo de Vida he recibido ofertas, pero hoy solo pienso en Savio.

¿Es diferente anotarle a un chico que a un grande, como a Motagua el domingo?
Sí, porque estando en un chico luchás contra todo, así que si se anota el domingo se celebra mucho. Si vencemos a Motagua terminaríamos la primera vuelta de forma estupenda y es muy difícil que un chico esté en los primeros puestos, nadie lo espera. Por eso no debemos bajar los brazos y buscar más con mucho sacrificio.

¿Cómo te va contra Motagua?
Bien. Con Savio he goleado y hasta hemos podido ganar. Luego, con Vida y Olanchano siempre le he marcado.

¿Hablando de goles, te hace falta el gol soñado?
Sí. Sueño ser campeón y anotar el gol del título.

¿Por qué la dedicación de tus goles a Dios?
Porque Dios me dio el don de los goles, me ha bendecido grandemente y todas las veces que anoto en la cancha le agradezco.

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